Crónicas de Torsos Huérfanos

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8/06/2015

DAME TU MEJOR ERROR, por Carlos Montero

DAME TU MEJOR ERROR en revista académica RELACIONES del 4 de agosto de 2015

por Carlos Montero (*)

 

 ¡Haz un esfuerzo! Dame tu mejor error. Ni lo dudes. Seguramente la mayoría no va a notarlo.

Erra quien quiera vender cara su derrota: nadie la querrá comprar. Una derrota es huérfana.

¿A cuántos les importa menos la verdad, que el terror de reconocer que no tienen la razón?

¡Cuántos prefieren entonar "una mentira que te ayude a vivir" que la verdad desilusionadora!

Juguemos por un día a equivocarnos, si igual tantos lo hacen el resto del año con seriedad.

Fallamos con la mayor precisión, según lo planificado, bajo la promesa formal de acertarle.

El Nobel de Economía Joseph Stiglitz denunció no sólo la falta de predicción de las crisis.

Sino a los doctores del Banco Mundial que recetaron remedios peores que la enfermedad.

Una ideología que esperance con el paraíso en diez pasos es mejor que el infierno de pensar.

El capitalismo corporativo o del Estado (el comunismo según Hannah Arendt) podrían matarte.

Así lo reconoce el ex director-gerente del FMI, Michel Camdessus: "la Economía puede matar".

No se preocupe por errar: hoy es políticamente correcta la autocrítica que aliviana conciencias.

Al poeta salvadoreño Roque Dalton le atribuyen: "soy coherente; siempre estuve equivocado".

Y lo mataron como a Sócrates, por no querer vivir en el error aunque ello le permitiera vivir.

Erras si crees que el error no paga. El horror remunera mejor pese a su mala prensa e Historia.

Generalmente el malviviente llega a vivir muy bien, aunque -a veces- pudiera morir muy mal.

A veces, aunque te equivoques -u ordenes matar- puedes ganar un Premio Nobel o elecciones.

No en vano el premio Nobel de Economía Paul Krugman desespera que alguien admita errores.

Ironiza que no sucederá -sobre todo- cuando de ello depende el sueldo de quien se equivocó.

"Errar es humano" y que te perdonen, divino. Pero el efecto no se borra ni con las disculpas.

Dame tu mejor error. Luego puedes decir que los reporteros sacaron de contexto tus palabras.

Dame tu mejor error. Podrás justificar que la equivocación no está en lo dicho sino en decirlo.

Dame tu mejor error. Después explicarás cómo lo hiciste con el muy sano propósito de ayudar.

La 'red carpet' del infierno está alfombrada de horrores, buenas intenciones y recetas erradas:

cometidos por opresores, voluntaristas y liberales igualitaristas que abandonaron a los débiles.

Pero no nos confundamos (es otra forma de errar). El error no es político y la verdad científica.

Es verdad que errar puede tener consecuencias políticas, la llamada externalidad en Economía.

Se trata de las consecuencias negativas no queridas de las decisiones sociales o personales.

En la Ciencia, el error -marcando las falsedades- es la base del avance de los conocimientos.

La base común para alcanzar la sabiduría está centrada en primero saber lo que no se sabe.

Para Barthes primero se enseña lo que se sabe (educar) y luego lo que no se sabía (investigar).

El sustento dialéctico del avance radica en la construcción de tesis que subyacen a lo aparente.

Y derribarlas con antítesis que demuestren las falencias de aquellas piedras fundamentales.

Así pasamos de una pretensión científica infalibilista a la más humilde que busca falsabilidades.

No significa alabar lo falso, sino buscar lo falso en nuestro conocer, para ir tras lo verificable.

Por eso dame tu mejor error. No te avergüences, sepamos qué no sabemos y despejémoslo.

En los liberales años noventa, gurúes del Management predicaban como posible el 'cero error'.

Reaccionaban así ante actitudes antojadizas de gerenciadores que actuaban a 'ensayo y error'.

Terminó el siglo en diplomados de Alta Dirección generando 'organizaciones que aprenden'.

El grupo aprenderá si evalúa lo hecho y fija los patrones futuros para 'cero repetición de error'.

En el currículum piden que detallemos nuestros principales logros y no la peor metida de pata.

Construyen línea de permanente progreso en vez de reflejar humanos pasos al costado o atrás.

Sociedades tan compadritas -como la nuestra- ocultan el error aunque ya perjudique ignorarlo.

Si las revoluciones frustradas son el sostén de la evolución, hagamos del error base del acierto.

Así te agradeceré por darme tu mejor error para no repetirlo, habiendo tanto error por elegir.

Transformarás tus peores equivocaciones personales, en la mejor ayuda para beneficio social.

-          (*) Reportero y escritor uruguayo


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Carlos Daniel Montero Gaguine (corresponsal Mercosur)
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1 comentario:

María Adela Bonavita Leites dijo...

Me quedé pensando en mi mejor error...tengo tantos que no sé cuál es el mejor. Sigo pensando. Los errores construyen siempre y cuando lo admitamos y no justifiquemos como solemos hacer.
Cariños
Marìa Adela