Crónicas de Torsos Huérfanos

Crónicas de Torsos Huérfanos
Haga CLIC en la arena y verá online "Amor a toda Costa: CRONICAS DE TORSOS HUERFANOS" (lea lo escrito en la arena, antes que el agua lo borre de la orilla, como a su autor)

8/04/2010

La Luz, el Medio Total (C.Montero en Revista Relaciones agosto)

HOY en revista académica RELACIONES de agosto 2010

PUEDES LEER MAS en http://twitter.com/mercosur01

o mis BLOGS en http://www.REgionAL-TIME.blogspot.com

 

En su sección AVANCES, se publica hoy el abstract del trabajo teórico que venimos realizando sobre genealogía de los medios

 

LA LUZ, EL MEDIO TOTAL
por Carlos Montero
 

La luz es el medio total o el más descomunal medio provocador de medios: informa de sí (brilla), dimensiona lo Otro (ilumina), discrimina estados del ser (materia), genera un medio ambiente donde es viable lo orgánico (vida) y permite un ámbito público donde interactúen observadores (existencia).

 

Una genealogía de los Medios -en procura de entender las funciones que cumplen en nuestras comunidades- no puede empobrecerse al punto de reducirla al estudio limitado y limitante de la evolución de las pantallas, instrumentos absolutamente contemporáneos, del feneciente siglo XIX. Ni menos pretender en el siglo XXI que se ara sobre tabula rasa o se deflora un área que es casi tierra quemada de la reflexión desde mitad del siglo XX. Básicamente, su esencia ya está prefigurada en la caverna de Platón, representación del mundo adonde llegaban las ideas –atravesadas por la luz- como sombras chinas en la pantalla del fondo de la cueva, para que la mayoría de los humanos (atados de pies y manos) vieran a la apariencia cual realidad o como síntoma para inducir o abducir el mundo exterior. La televisión, como imagen que habla, está ya en las visiones de Juan en la cárcel, a fines del siglo I D.C., escritas en el Apocalipsis ("Revelaciones").

 

Antes que el ícono se transforme en parlante, hay toda una genealogía de los sentidos por (re)componer (desde el rugido de las aguas tenebrosas del planeta previo al fiat lux, como el escuchar del feto -en el medio líquido del vientre materno- previo al imprinting tras el alumbramiento). El oir nos sumerge en el pasado de los recuerdos que convoca y en el sonido del tiempo en curso que representa. El ver profundiza en el presente como espacio desplegado y en el por-venir, pues la imagen es espacio proyectado que permite pre-ver, según la ubicación del vigía, hasta horizontes cada vez más lejanos. La altura será entonces el lugar dominante donde se desea ser visto (reconocido) -símbolo del poder- y desde donde se pretende ver (reconocer) la información que alerte del futuro con suficiente anticipación.

 

Con el objetivo de dominar la distancia, el humano dejará la caverna en las entrañas de la tierra (a imagen de las ratas) -de donde había desalojado a los animales- por la vista en profundidad de la costa o la perspectiva de  la cueva en la montaña (a imagen de los pájaros), para controlar el paisaje a domesticar o adaptarse. La comunicación no verbal con la materia (medio ambiente), vida (flora y fauna) y otros humanos, nos llevará de la deixis a la mueca, la mímesis y lo oral no lingüístico, en una secuencia nada periódica desde la inter-acción (presencial), a la inter-comunicación (a distancia diferida), la tele-comunicación (a distancia simultánea) hasta la tele-acción en ciernes (tele-presencia). La montaña natural será sustituida por el atalaya, la torre, la acrópolis, las murallas, los rascacielos, los aviones y los satélites que, con sus telecámaras, permiten a los poderosos información privilegiada y análisis anticipado de lo que otros no pueden ver. La tele-existencia requiere invisibilizar los medios tecnológicos, para retornarnos a la apariencia del cara a cara, mediada por un ecosistema artificial, pero sin democratizar al no abolir la información asimétrica de la que gozan los que acceden a diversas parcelas de poder.

 

Rumbo a una genealogía de la mirada, debemos reflexionar sobre la visión sin perspectiva de una etapa no erecta del bípedo semoviente o la del homo sapiens sapiens sometido a la intemperie amenazante del clima, naturaleza y los predadores, (tan hipotéticas ambas) previo a la cueva o a llegar al estado de naturaleza iluminista. Su stress permanente y nómade ante el riesgo que proviene del ecosistema natural es el extremo del péndulo hasta la mayor armonía del agricultor sedentario, en la primera cultura (cultivo), que se adapta y adapta a la naturaleza y sus ritmos. Luego vendrán las civilizaciones con sus medios de concentración y expansión, al disciplinar las comunidades en urbe (ciudad) y orbe (imperio), lo que multiplica la inter-acción en luchas, intercambios e hibridaciones. Al ser cubiertos cada vez más por el medio ambiente artificial naturalizado, se repondrá tanto la apariencia del ecosistema natural como el stress que desgasta el cuerpo.

 

El humano es expuesto a incertidumbre por la complejidad de los riesgos a controlar mediáticamente para sobrevivir, en el marco de una aceleración post-histórica entre seres post-orgánicos (Sibilia) que crearon medios para colonizar su entorno y ahora son colonizados por éstos. No se trata del proclamado "fin de la Historia" sino de la reacción simultánea que se le exige por medios virtuales (casi como en vídeo-juego) ante la multiplicidad global de estímulos, cada vez menos escritos y más icónicos que verbales, lo que dinamita la concepción con que nació la Historia como escritura verbal sobre soporte físico. El texto, ahora en eterno presente, es imagen verbal evanescente que se puede ver bajo la proyección de luz artificial, en acumulación sin jerarquía y con peligro permanente de desaparición, sin palimpsesto que recuperar. Es el "fin de la Memoria" pese a multiplicar los archivos a la enésima potencia. Si antes entregamos nuestra memoria a lo escrito o a computadoras (Serres), ahora la llevamos fragmentariamente colgada del cuello en pen-drives (como los jíbaros portaban la cabeza reducida de sus enemigos), mientras ya la vamos almacenando en servidores virtuales del ciberespacio. En un ecosistema plug&play no sabremos si recordamos o navegamos. Si la escuela oponía razonamiento a memorización: hoy cunde el copy/paste propio o ajeno.

 

La luz natural fue suplida por la artificial para eliminar el riesgo de la noche y dar seguridad, gracias a la visibilidad para el disciplinamiento (Foucault). Las cámaras real time registran virtualmente lo que está fuera del alcance de la vista directa por falta de luz, perspectiva de altura o mucha distancia. Por satélites, Internet o circuitos cerrados -como medio ambiente tecnológico-, se expande así al medio ambiente social el control antes limitado a la cárcel, el manicomio, el hospital, la escuela o el cuartel. No es que se derrumben sus paredes sino que se tendió un muro virtual en torno al planeta (se forcluyó el medio ambiente natural) para telecontrolar a incluidos, marginales y excluidos, políticoeconómicos y socioculturales. Y de allí proceder a la tele-acción "normalizadora", gracias a la telepresencia.

 

Así, la luz original ya no se necesitará para disciplinar cuerpos y controlar subjetividades: volvimos al Oscurantismo natural y al Iluminismo artificial.


Carlos Daniel Montero Gaguine
Corresponsal Mercosur RADIO NEDERLAND
Coordinador Corresponsales RADIO URUGUAY
tel:(598 2) 481 49 46 - cel  (096) 481 931 y (099) 538 673
desde el exterior (598) 96-481-931 y (598) 99-538-673
http://LASINTESISECONOMICA.zoomblog.com
www.REgionAL-TIME.blogspot.com
VIDEOCLIPS EN MI CANAL EXPERIMENTAL
www.BlueSoulTv.blogspot.com
Casilla de Correo 1471, Montevideo, Uruguay

No hay comentarios.: