Crónicas de Torsos Huérfanos

Crónicas de Torsos Huérfanos
Haga CLIC en la arena y verá online "Amor a toda Costa: CRONICAS DE TORSOS HUERFANOS" (lea lo escrito en la arena, antes que el agua lo borre de la orilla, como a su autor)

7/23/2005

Sueños y cumbres de alpinistas y trepadores

Cancilleres latinoamericanos sueñan con reducir reuniones presidenciales

DE CUMBRE EN CUMBRE:
POLITICA DE ALPINISTAS
EN CITA DE TREPADORES

Por Carlos Montero, montero@sintesis.org

Los diecinueve ministros de Relaciones Exteriores de Latinoamérica, representantes de los presidentes del Mecanismo de Concertación Democrática conocido como Grupo de Rio, mantuvieron en Pilar (Buenos Aires) una cumbre en la que –como si no hubiera temas más urgentes para las Américas- discutieron sobre la cantidad de cumbres que mantienen y cómo las mismas se multiplican con nuevos organismos, en una política de alpinistas que satisface hambre de cargos de múltiples trepadores.

El descubrimiento, un poco tardío, se pone sobre la mesa pues la creación de bloques o acuerdos entre los mismos, sin contar con los organismos ecuménicos que los reúnen a todos, exigen armar un calendario más complicado que fixture de FIFA, pues a las cumbres de mandatarios deben preceder las de cancilleres, antes vicecancilleres, antes altos funcionarios y todavía al comienzo la de técnicos, quienes cocinan lo que se firmará.

Si la Historia-ficción (definida bajo la pregunta ¿qué hubiera pasado si ésto no hubiera pasado u otra cosa hubiera sucedido?) ha sido calificada como inútil ejercicio; quizás un poco menos negativo podría ser jugar a la Política-ficción de escenarios (que podríamos definir con la pregunta ¿qué podría pasar si esta cosa pasara u otra cosa sucediera?).

Como del periodista no se deben esperar respuestas, sino acaso que plantee bien las preguntas o las contradicciones que observa en los actores que deben proponer, es por eso que nos referimos a un “juego” de Política-ficción, sin pretensiones de propuesta, ante la nómina interminable de reuniones internacionales a las que los presidentes y cancilleres se auto-someten con la creciente globalización de las instancias políticas (cuando a la vez deben gobernar la interna de sus países y partidos).

Cuando en diciembre de 2003, en Montevideo, Eduardo Duhalde asumía la presidencia del Comité de Representantes del MERCOSUR (ante ALADI), se generaba un nuevo órgano aparente del bloque para facilitar el acuerdo con Unión Europea que tiene un órgano supranacional en la Comisión de las Comunidades Europeas. Kirchner así se sacaba (por poco) su presencia en la política interna argentina, Duhalde quedaba enfrente de casa y Lula lo usaba para representar su política regional cuyo liderazgo aceptó Duhalde.

Aunque así parecían todos felices, excepto Batlle que tuvo que aceptar el invento de Lula y Kirchner para compensar la metida de pata ante Bloomberg y el llanto de Olivos, en diciembre próximo Duhalde seguramente deje el cargo por discrepancias electorales con su sucesor.

En aquella cumbre del Mercosur en Montevideo, el ex presidente argentino se quedó charlando conmigo bajo el sol del frente del Parque Hotel, mientras llegaban los presidentes del MERCOSUR para la foto oficial. ¿No me va a decir que está más tranquilo con este cargo que con el baile que tuvo que sacar adelante en 2002 en su país?, le dije ironizando. Me miró, mientras cabeceaba dubitativo.

“La verdad que sí, pero yo no pensé que iba a tener que viajar tanto y a tantas cumbres” me contestó Duhalde con cara de sorprendido, por la cantidad de encuentros que Lula le encargaba con otros países sudamericanos, árabes y la Unión Europea. La prueba es que este 18 de julio no fue a la cumbre de la Comunidad Andina de Naciones en Lima, justo cuando la CAN nombraba al MERCOSUR como miembro asociado.

“La multiplicidad y superposición de cumbres y foros en Latinoamérica es un 'problema que aqueja' a los 19 países del Grupo de Río, que hoy decidió analizar propuestas para 'compactar algunas de las instancias' de concertación regional” señala este viernes el portal TERRA

“El agobio por la superposición de reuniones de alto nivel de los distintos bloque regionales desplazó el debate sobre una postura conjunta para la IV Cumbre de las Américas, que se celebrará en Argentina en noviembre próximo”, en Mar del Plata, con EEUU, sin contar la cumbre de la Organización Mundial de Comercio en diciembre en Hong Kong.

El canciller de Argentina, que ejerce la presidencia temporal del Grupo de Río, indicó que 'los distintos ámbitos se superponen, las incumbencias empiezan a duplicarse y las agendas se vuelven muy difíciles de administrar', si contamos con que también está la ONU en Nueva York, OEA en Washington, cumbres iberoamericanas ahora con Enrique Iglesias de secretario general y cumbre birregional con Europa en mayo en Viena.

Por eso, aprovechando la licencia poética del feriado de fin de semana, le invito a que imaginemos –mediante Política ficción- la generación de un sistema tipo parque temático, con esos autos o contenedores que se juntan o chocan para un lado o para el otro mientras dan vueltas, dentro de los cuales pudiéramos colocar a los cancilleres y presidentes.

Así en un lapso concreto de 2 o 3 días se podrán deshacer de todas sus reuniones para dedicarse a gobernar en sus países y no tener que pasar con un pie en el avión con delegaciones que insumen viáticos cuantiosos. Si igual, ellos llegan para firmar lo que se viene negociando hace meses o si no hay acuerdo se limitan a encargar el tema a una comisión posterior.

El Grupo de Río, derivado de los cuatro países del Grupo Contadora y los cuatro del Grupo de Apoyo a Contadora (isla donde se negoció la oposición a la invasión de EEUU a Nicaragua en época de Reagan), tomó cuerpo en 1986 y ya tiene 19 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Guayana.

Soñemos entonces con un sistema de contenedores o canastas de países para el juego negociador, siguiendo el sistema de un país sede por año, para que nadie nos culpe de querer hacer todo de una vez en Nueva York, no sea que nos encontremos con una “Traductora” como la Nicole Kidman de ese film, que al final quiera liquidar a un presidente o que los fanáticos de todo pelo del mundo no dirijan sus aviones a la oficina de Kofee Annan.

Soñar no cuesta nada, dice la máxima. Partimos con los dos presidentes de Argentina y Brasil cocinando los temas, antes de una reunión de miembros del MERCOSUR para que estén los cancilleres o presidentes de Paraguay y Uruguay, tras lo cual llaman a los asociados que participan de subgrupos de trabajo, que son Chile y Bolivia.

Al término del MERCOSUR ampliado será momento de que entren todos los miembros de la Comunidad Andina de Naciones y salga Chile para la reunión del “4 más 5” del Tratado de Asunción más Acuerdo de Cartagena, inscripto en la ALADI. Enseguida reentraría Chile con Surinam y Guyana para conformar la reunión de la Comunidad Sudamericana de Naciones.

Al principio podría haber algún mareo, pero los presidentes deberán confiar en sus attaches diplomáticos en que les darán el acuerdo adecuado a firmar y que no terminen firmando en el lugar equivocado. Claro que la CAN no quiere ser menos y, por lo tanto, dando vuelta las canastas o contenedores (adornados con las banderas) son luego los andinos los que reciben a los del Mercosur, porque desde este 18 de julio éstos son asociados al ex Pacto Andino.

Terminado el rito sudamericano, es hora de que entre el secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Didier Opertti, para traer de la mano a México y Cuba, pudiendo así iniciar la cumbre de ministros de la ALADI, aunque no sea en la Sala Cisneros. Pero estarán esperando para entrar atrás los países centroamericanos y caribeños que completarán el encuentro del grupo de Río, ya de 19 países, buena ocasión para que a la vez debatan por separado el G-3 (México, Venezuela, Ecuador), el Mercado Común Centroamericano y el CARICOM caribeño.

Terminada la toma de posición latinoamericana, el Grupo de Río dará la bienvenida a Iglesias y se reunirá con España y Portugal para hacer la cumbre iberoamericana en la mañana, agregando al mediodía a los otros 23 miembros de la Unión Europea para liquidar la IV cumbre birregional de Europa y América Latina, sin perder oportunidad a la misma tarde para separarse de Cuba y que lleguen Canadá y EEUU con el fin de hacer la asamblea de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo, al atardecer la cumbre del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y a la nochecita la asamblea general de la Organización de Estados Americanos, con insulza a la cabeza.

Ya colmados de declaraciones, resoluciones, comités y protocolos, casi con los ojos cruzándose (o era Kirchner nomás el que pasaba) y los dedos acalambrados de tanto firmar, sería hora de recibir para la cena a Supachai Panitchpadki con el cual hacer el paso de mando en setiembre de la dirección general de la Organización Mundial de Comercio y dar la bienvenida a Pascal Lamy, que dejó la Unión Europea para ir al puesto en Ginebra.

Los aplausos se confundirían con la bienvenida a Supachai que sustituirá a Rubens Ricúpero en la UNCTAD (Onu para el Desarrollo y el Comercio) bajo la batuta de Kofee, cansado de tomar café, mientras espera para que a la medianoche comience el período anual de sesiones de las Naciones Unidas. Y justo en el momento de empezar le recuerdan que no puede atrasarse porque se viene la Cumbre de la Sociedad de la Información y habrá que viajar a Túnez, mientras se fija la fecha de la cumbre antiterrorista que quiere convocar Tony Blair.

Pero si don Annan lo prefiere, mejor se quedan todos en el mismo lugar, ya que Nueva York queda cerca para ir a la reunión de gobernadores del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que, gracias a Rodrigo De Rato y Paul Wolfowitz, se hacen juntas. Y, si quieren los del World Economic Forum de Suiza, pueden sumarse al show para la hora de los confites con Charles Schwab y toda la troupe.

Así, de madrugada, mientras más de un canciller piense con nostalgia lo feliz que era cuando presidía un partido de oposición, con banderas rojas pero lejos de las alfombras rojas, prenderá la televisión para distraerse con un capítulo más de la miniserie francesa sobre NAPOLEON y dormitará con sueños inconfesables sobre lo fácil que era gobernar cuando buena parte del mundo dependía de lo que se le cantaba decidir a un emperador, no importaba los pueblos que sojuzgara ni lo que dijera el Parlamento.

¿Pero acaso eso no es lo que intentan otros hoy? ¿Será que nos quieren ahorrar burocracia o no será mejor que si queremos globalización bajo una comunidad internacional más equilibrada debemos aceptar los costos de abrir campos de discursión –no redundantes- donde integremos las normas que universalicen derechos y libertades? ¿O caeremos en el similar argumento de quienes critican lo cara que sale la democracia con tantos actos electorales? ¿No salió más caro cuando no los podíamos tener?

De pronto desperté. Ya había terminado el capítulo de NAPOLEON. También los informativos de última hora con atentados y guerras en sus principales destaques –declaraciones firmadas con la sangre del Otro- y resumen de escasos segundos –al fondo a la derecha- sobre cumbres que no tienen rating para los encargados de decidir las noticias de las que nos enteraremos.

Y los gobernantes vuelven muertos de cansados, cada cual para su casa, maldurmiendo en un avión, creyendo que están en el ombligo del mundo y pensando en cómo podrán salir rozagantes y peinados del avión para enfrentrar a la prensa que espera noticias impactantes y sacarse los expedientes atrasados que acumulan en sus despachos... mientras el humo de una cuantas llantas completa el escenario del horizonte.

Otra máxima me enseñó hace años que “aunque el enano se suba a las cumbres, enano queda”, como la mona vestida de seda sigue siendo tan peligrosa cuando le damos una escopeta. O sea que no podremos esperar demasiado de las cumbres si no participan en ellas o con sus ideas la clase de líderes o especialistas altos de miras.

Vuestro amigo,
Carlos Montero

No hay comentarios.: