Crónicas de Torsos Huérfanos

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5/09/2005

Nota 6: ALAnda y BerebELGICA: inmigracion e intolerancia en la EURABIA de Fallaci

NOTA SEIS
FIN DE GIRA de LA SINTESIS ECONOMICA:

ALAnda y BerebELGICA: inmigracion
e intolerancia en la EURABIA de Fallaci

por Carlos Montero, desde Holanda y Belgica
(transmitido el 10 de noviembre de 2004)

El joven profesional holandes iniciaba unas breves vacaciones tomandose un tren
desde la graciosa torta de cumpleaños que parece ser la estacion central de
Amsterdam, para llevar a su esposa y dos niñitas a unas dos horas de distancia,
de las tres que separan en tren a la capital de Holanda de la capital de
Bélgica, Bruselas. La historia de ambos paises –que con Luxemburgo forman el
BENELUX- está tan imbricada, que hasta el EURAIL PASS hoy les da tratamiento de
ùnico estado.

A esa estación de trenes habìa llegado tres noches antes, con la alegría de
volver a parte del mundo ya conocido, luego de haber forzado la actividad de “la
neurona” para adaptarme a situaciones desconocidas en entornos sin antecedentes,
en los que la inteligencia debe ser ejercida en su verdadera acepción de
reaccionar ante lo completamente nuevo y no según el habito de lo que conocemos
cotidianamente.

El ambiente no era el mismo que vivi cuando llegue a tierras holandesas, por
primera vez, en 2000. Los taxistas no hablaban ingles en su mayoria y se pasaban
el viaje uno al otro –hablando un idioma que me semejaba el arabe- cuando leian
la dirección de mi hotel, pues seguramente no les resultaba redituable por la
distancia menor al kilometro.

Hace años que uso como metodo, para que los taxistas no se abusen de mi
extranjeria, venir ya con una tarjeta o papel con el nombre y dirección del
hotel a donde voy para mostrarselos y no revelar mi acento, porque ademas no
hablo el neerlandes. Pero la situación fue molesta, sumada al cansancio de
llegar tras una caida libre en escalera mecanica, que me hincho las piernas,
cuando el taxista de origen arabe me espeta en algo que me parecio ingles:”¿Qué
es usted?¿Un africano?”. No tarde en contestarle que era un “Southamerican” y
darme cuenta sin protestar que me llevaban por el camino menos directo.

En el hotel me atendio un ciudadano turco, según me conto luego, que igual que
los anteriores taxistas no deseaba levantar la maleta. Los entiendo, un mes de
gira con libros, guias, catalogos, informes de Union Europea y recortes de
diarios y revistas, habian hecho de mi gigante bolso de ruedas una tortura de la
Inquisición. Mucho mas cuando estos hoteles de la zona historica, no pueden ser
reformados para ponerles ascensores.

Y aunque la norma es que los edificios no puedan superar los cuatro pisos,
porque Ámsterdam esta asentada entre canales con pilotes de madera de 12 metros
como cimiento, no es envidiable tener que subir traccion a sangre los archivos
de un periodista nomade cuyo poder de carga es inútil siquiera para ayudar al
hotelero. De llegada nomas comenzaron los destratos y discusiones, para un pago
adelantado de toda la estadia sin haber empezado el servicio. Otro compatriota
turco salio de su sueño de medianoche para participar de la discusión que
termino en “tablas”: yo pagaria por adelantado un dia a la vez, para confirmar
que se cumpliera el servicio.

En el desayuno la pipa de la paz fue firmada, cuando asistian por cable a la
cadena Al Jazira sobre la crisis de salud de Yasser Arafat. Uno me dice que
nacio en Smirna, Turquia, y yo le digo que mi abuelo materno llego a Uruguay
huyendo de la guerra desde Mainasia, un pueblito cercano. Felicidad total en los
anfitriones. Ellos tenian tambien familiares en Mainasia. Lo que no les dije era
que mi abuelo era judio sefaradi y que, por lo tanto, no era turco como tampoco
eran los armenios que vivian en territorio otomano.

La repetición a cada paso de este entorno arabe y/o islamico a cada paso en
Holanda, me hizo acordar rapidamente del arranque –para muchos- discriminatorio
y hasta racista de la periodista italiana Oriana Fallaci cuando considero que no
era inmigración lo que Europa recibia desde paises identificados con el Islam,
sino una verdadera invasión: lo que la llevo a rebautizar a su continente como
EURABIA. Si quisieramos aplicar el neologismo, yo sentia que habia llegado a
ALANDA.

Los latinoamericanos, que tanto tenemos de ascendencia inmigrante que consumio
con sus criollos los recursos y oportunidades de las etnias locales del Nuevo
Continente y tambien abrio otras oportunidades, mientras retornamos en masa al
ViejoContinente (haciendo colas ante las embajadas de los 25 para tener el
pasaporte comunitario) tendriamos que ser los ultimos en criticar a los que
buscan un mejor futuro para sus hijos en el Primer Mundo, como es la Europa con
politicas sociales.

El problema es el debate entre integración y multiculturalismo, como hoy se reve
dentro de la politica del gobierno laborista de Tony Blair. El derecho de cada
uno de practicar su cultura, aun viviendo en el extranjero, es inalienable, pero
siempre en la medida que no quiebre las normas legales de la sociedad de
adopción. Como si un indígena debiera reclamar el derecho a andar desnudo por la
Gran Plaza de Bruselas o un hindu exija quemar a la viuda de un amigo en una
pira funeraria. En BerebeLGICA (para seguir los neologismos de Fallaci) hay
300.000 marroquies, por mas que lo que se note en los barrios de oficinas caras
sean los eurocratas.

El derecho de los musulmanes a practicar su religión en Europa tambien es
inalienable, pero no a imponerla a los demas o violar los valores de la libertad
de expresión del pensamiento critico a sus practicas. Aun vibraban en Ámsterdam
durante nuestra estadia los efectos de la marchade protesta de la ciudadania
holandesa por el asesinato del revulsivo artista Theo Van Gogh, sobrinonieto del
pintor Vincent Van Gogh, que se suicido por propia voluntad.

No es una redundancia, ni una burrada lo que acabo de escribir. Theo, que lleva
el nombre del hermano del pintor que lo solventaba -pues vendio un solo cuadro
en la vida- se suicido (por decisión ajena) solo por haber filmado un documental
titulado SUMISION, mediante el cual criticaba el tratamiento a la mujer en las
sociedades regidas por el Islam. Un feligres islamico,nacido en Holanda e hijo
de inmigrantes, le vacio un cargador y le clavo una amenaza para la diputada
somali, nacionalizada holandesa, que ayudo en el film.

Llego a la sede mundial de RADIO NEDERLAND, en Hilversun, afueras de la capital,
donde Arafat y el asesinato de Van Gogh siguen siendo los temas principales. Me
piden un analisis sobre lo que puede esperar económicamente Latinoamérica ante
la reelección de Bush. Resumo en mi reporte que por los proximos dos años, antes
de las elecciones de medio termino legislativas a fines de 2006, tendremos que
aprovechar a conseguir concesiones en el ALCA al bajar las presiones
corporativas preelectorales del agro, medioambientales y laborales. Pero lo que
mas me preocupa es que, aunque EEUU busque un acercamiento politico mas
multilateral con Europa, esta comunidad ampliada a su vez empiece a sentir la
presion de su ciudadania y de sus inmigrantes para afectar las libertades y la
convivencia. Alli, ninguna ventaja economica del primer mundo compensara una
existencia permanentemente insegura en medio de una cotidianeidad televigilada y
controlada hasta en las comunicaciones personales, en aras de la seguridad.

En el aeropuerto de Bruselas miran tres, cuatro, cinco veces mi pasaporte. Al
final, sin ninguna justificación llaman a un oficial,me llevan a una escalera
que cierran con llave, me hacen bajar dos pisos y esperar en una habitación con
otras tres personas de apariencia arabe. Le digo que estoy en gira por un premio
de Union Europea, que no tienen ningun derecho de averiguar porque no les guste
el parecido de mi cara. “Esto es parte de la paranoia, soy un simple
periodista”, les digo a los guardias aereos. El jefe mas comprensivo me dice en
buen tono: “Es solo por seguridad” y me devolvio mi pasaporte, deseandome buen
viaje de retorno a Sudamerica.

Me viene a la memoria lo que me dijo el profesional, que acunaba a sus niñas, en
el tren rumbo a Bruselas “Hemos perdido el concepto de lo que es la tolerancia y
ahora nos encaminamos a la anaquia. Los viejos inmigrantes arabes no son
peligrosos pero mantuvieron un discurso agresivo para aleccionar a sus hijos y
nosotros ni siquiera les exijimos que aprendieran holandes para integrarse como
ciudadanos. Los jóvenes ahora, viven espacialmente aquí pero miran TV arabe y
hablan solo su idioma, a la vez que se alinean con las posiciones mas
radicales”.

Sus palabras me llevaron sesenta años al pasado, en la misma ciudad, hacia un
anexo escondido donde una niña alemana, de origen judio, escribio tres diarios
(y no solo uno como se cree) y dejo otras 300 paginas sueltas redactadas. Ella
queria ser periodista y escritora. Recorro el museo de lo que fue la casa
refugio de Anne Frank en Prinsengracht 265, frente a uno de los tantos canales,
unidos por los 220 puentes de Amsterdam. Veo sus diarios, recorro sus estrechos
espacios donde temblo 25 meses y leo sus anhelos que no llego a concretar pero
que, personalmente, quisiera poder ver.

Un 15 de julio de 1944, Anne Frank –faltando poco para ser traicionada- escribía
en su tercer diario: “Es imposible para mi construir mi vida sobre un fundamento
de caos, sufrimiento y muerte. Yo veo al mundo siendo lentamente transformado
hacia el salvajismo, yo escucho el trueno acercandose que, un dia, nos destruira
a nosotros tambien. Siento el sufrimiento de millones. Y todavía, cuando miro
arriba hacia el cielo, de alguna manera yo siento que todo habra de cambiar para
mejor, que esta crueldad tambien terminara, que la paz y la tranquilidad
retornaran otra vez. En el mientras tanto, yo debo aferrarme a mis ideales.
Quizas venga el dia en que sere capaz de realizarlos”.

Fin de la gira, de Bruselas a Madrid, de alli a Sao Paulo, luego Asunción y este
miércoles casi a la medianoche –via Buenos Aires- estar en Montevideo. Vuelta a
las certezas del mundo conocido y a las incertezas del mundo que vendra y aun no
conocemos.

Espero haberlos servido como Uds merecen,
Carlos Montero

PD- Esta serie de seis notas desde Bruselas, San Petersburgo, Stockolmo,
Varsovia, Berlin y Ámsterdam, es el regalo de fin de la suscripción anual de LA
SINTESIS ECONOMICA, que culmina el 8 de diciembre como todos los años, y que
volvera a reencontrarse el 8 demarzo de 2005.

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